La primavera nos trae otra vez el buen tiempo y las endorfinas también brotan de nuestro cuerpo. La alegría nos contagia. Lo necesitábamos y más este año. 

Parece que hemos vencido el miedo por la Covid, el tiempo de reclusión y de relacionarnos unos con otros. Poco a poco tendemos a la normalidad aunque sea tímidamente.

 Es hora de regresar y yo en esta pausa me he vacunado para que la pérdida de amigos y conocidos no me afecte tanto y seguir hasta donde pueda. Hay que disfrutar la primavera, el verano, el otoño, el invierno… Las cuatro estaciones (como Vivaldi) y vuelta a empezar.

He aprovechado el tiempo y he renovado mi página web. Es la misma pero mejor ordenada y más ágil. Sin pretensiones, pero me apetecía compartir con vosotros, a través de las imágenes, mi trabajo y lugares que han acompañado mi vida.

Una primavera fotográfica me parecía una buena excusa para exponer otra vez mis fotos y hacerlas viajar. Mis temas no son muy variados. Estoy obsesionado con mis amores y los retrato una y otra vez: Mi ciudad y sus personas sin perder el sentido del humor ni el respeto.

 

Mi web es un pequeño escaparate del cual estoy muy orgulloso. De hecho, estoy eufórico. Serán las serotoninas, endorfinas y oxitocinas que me hacen verla como a una hijita, cada vez me parece la más guapa y estupenda del mundo. Ya me lo diréis.

He aprovechado el mes de mayo, el quinto mes del año, porque es cuando la primavera explosiona y si quieres, cada día Barcelona puede ser una fiesta.

Ha pasado ya el día 1, el día del trabajador. Puede que las jóvenes generaciones sólo vean en él un día festivo pero no olvidemos por qué se celebra. Recordar y reivindicar el triunfo de los trabajadores sobre la explotación. Se rememora haber conseguido la jornada laboral de ocho horas. Costó sangre sudor y lágrimas. 

 

Pero el primer domingo de mayo también es un día lleno salpicado por el color de las flores. Un día donde obsequiamos con un ramo y muchos besos a nuestras madres -las que siempre tienen caldo en la nevera-. 

Otra fecha destacada del mes y como periodista no puedo olvidar es el 3 de mayo. La ONU lo eligió como Día Mundial de la Libertad de prensa. Estos días pasados han muerto unos cuantos compañeros informando sobre la guerra en Ucrania. 

En nuestros parques y calles los árboles florecen. Los días invitan a pasear y a disfrutar, por ejemplo, de la Carretera de les Aigües. El parque de Collserola, el pulmón verde que rodea Barcelona, nos obsequia olores y coloridos como los cerezos que florecen entremezclados con las encinas, pinos y robles o las plantas aromáticas como el tomillo y el romero cuyas sus flores azuladas contrastan con la ginesta amarilla. 

Desde allí podemos vislumbrar la ciudad y sus calles con la arboleda verde. Hace unos años, en el Eixample de Cerdà, se decidió plantar nuevos árboles en los chaflanes para dar sombra y color. 

En el barrio de Sant Antoni, la protagonista es la sófora o acacia del Japón, un árbol de floración blanca. En cambio, cercis cilicuastrum, conocido como el árbol del amor por sus hojas en forma de corazón y flores de color rosáceo, habita en el Eixample izquierdo. 

La alegría del amarillo nos llega a través de las flores de los tilos, que no quieren quedarse atrá con el tema del amor. Y es que el tilo era muy venerado por los antiguos pobladores de Alemania ya que consideraban que este árbol estaba bajo la protección de la diosa del amor Freya. Así que si alguien quiere adorarle y pedirle ser correspondido por su amada/o, tendrá que pasear por los chaflanes del Eixample derecho. 

El cinamomo o melia cuando florece, su flor es de color lila pálido. También es conocido como el “árbol santo” porque sus semillas se empleaban para hacer rosarios. Tal vez por eso esté plantado en el barrio de la Sagrada Familia. 

Un poquito más al sur, en el barrio del Fort Pienc cuando el calor empiece a apretar, podremos cobijarnos bajo la sombra de las jacarandas. Sus flores son azules y su fruto tiene forma de castañuelas. 

No me negaréis que pasear por las calles de Barcelona no es más que una excusa para celebrar una primavera fotográfica. Siempre encontraréis un motivo o una curiosidad para captar con vuestra cámara. Y ya que hemos estado hablando de flores, rindamos un homenaje a nuestros insectos polinizadores, puesto que el 20 de mayo es el día mundial de las abejas. 

 

Fotográficamente, mayo también nos deja las efemérides de dos admirados y grandes fotógrafos: los nacimientos de Richard Avedon y Agustí Centelles. Nacieron el 15 de mayo de 1923 y el 21 de mayo de 1909 respectivamente. 

Para acabar, dejadme nombrar dos fechas más que encontrado: 

El 25 de mayo se celebra El día del orgullo Friki. Se escogió este día porque en 1977 fue el estreno de la primera película de la saga «La guerra de las galaxias», lo que hoy sería el Star Wars, episodio IV. Así que si te apetece, puedes salir de casa vestido como quieras. ¡Estarás Estelar! Eso sí, que la “Fuerza te acompañe”. 

Finalmente, el último día de mayo se celebra el Día Mundial sin tabaco. Una forma saludable de entrar en el mes de junio esperando al solsticio de verano. 

 

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